POSTURA RENOVADORA (Dolor de espalda al dormir)

Dormir FETALmente y no FATALmente

Para salir de la postura fundamental de la que te he hablado anteriormente, debes adoptar la postura renovadora.

Acercaremos las piernas hacia el cuerpo, si te es posible, o simplemente te dejas caer lentamente de costado.

Hay tantos pacientes que durante los años han comentado la dificultad o inconvenientes para adoptar esta postura!

Yo les preguntaba en que posición se colocaban en la cama cuando estaban aquejados de fiebre muy alta. Todos, invariablemente, me respondieron, que de lado, y muy encogidos. O sea ¡ en posición fetal !

 El cuerpo, en situación crítica, adopta la posición más primigenia. En cambio los desequilibrios corporales, que vienen siempre por un exceso de tensión muscular fijada en la musculatura dorsal, paradójicamente “obligan” al cuerpo a ponerse boca arriba o boca abajo para dormir.

Podría formular la locución popular retocada: “dime cómo duermes y te diré cómo está tu espalda “.

Por todo ello, es aconsejable y benefactor ir adoptando con paciencia y calma la nueva posición, pues el inconsciente durante el sueño posiblemente volverá a poner el cuerpo como durante años lo ha hecho. Pero  es importante que esto no te agobie. Si eres perseverante y vas insistiendo, finalmente tu cerebro grabará como “ normal “ la posición fetal y más porque irás notando dia a dia sus beneficios.

Es entonces cuando experimentarás el verdadero descanso, con una auténtica elongación dorsal y contracción frontal del cuerpo, y en consecuencia, la total recuperación del cuerpo. Tus lumbares y todo el espinazo te lo agradecerán con creces y tus piernas congestionadas también. No importa que el cuerpo cambie de lado durante la noche de forma inconsciente. Es normal y bueno.

Por tanto, la postura renovadora te permitirá  la rememoración/vivencia del entorno uterino y el hacer las paces con uno mismo y con el cuerpo.

Si ahora mismo padeces de un fuerte dolor lumbar, cervical o dorsal, seguro que te es imposible tumbarte y levantarte como si fueras una tabla. El dolor te obliga a hacerlo de lado, y te es imposible dormir boca arriba o boca abajo.

Esta es la muestra más clara de la conveniencia de ir cambiando ese mal hábito tardes el tiempo que tardes en conseguirlo.

Para adoptar la postura fetal, sea en el suelo o en la cama, ponte de lado bien redondeado, semejante a una media luna, con las piernas dobladas y las rodillas cerca del tórax (naturalmente hasta donde tu cuerpo te permita y sin sentirte forzado). Apoya la cabeza en un cojín, de manera que no quede colgando, ni demasiado alta. El brazo de arriba semi doblado, con el codo apoyado en el hueco de la cintura. La mano del brazo de abajo apoyada sobre el pectoral contrario. La boca con los labios entreabiertos y las mandíbulas sueltas.

 ¿ Cuales son las posturas dañinas ?

  • Boca abajo.

La llamo postura proscrita.

Debes evitarlas al máximo, tanto en el suelo como en la cama, como en la playa…principalmente si ya tienes problemas de espalda. También las incurvaciones hacia atrás, muy extendidas en la gimnasia infantil (el puente, la cobra etc )

Te aportarán: dolor de espalda, ciática, escoliosis, pinzamientos, hernias discales, dolor de cabeza, estreñimiento e incluso desarreglos menstruales.

  • Boca arriba con las piernas estiradas

La llamo postura tensa.

No es recomendable ni para relajarse, tomar el sol y/o dormir.Te puede servir de autotest corto, para comprobar el acortamiento de la musculatura posterior  (luego simplemente dobla las piernas y siente la  diferencia ), y las desviaciones instaladas en el cuerpo.

Aumenta más la hiperrigidez de la cadena muscular posterior, desde el cráneo hasta la punta de los pies y aumenta también la lordosis de la cintura, cuello y rodillas incrementando el dolor lumbar y cervical.

Si para ti actualmente, la posición fetal no es la posición habitual al dormir, espero que vayas practicando cada noche en acostumbrar a tu cuerpo y a tu cerebro para llegar a conseguirlo, ya que en este caso el dolor de espalda al dormir no será un problema para ti.

Hasta el próximo post!

Dra. ROSER MUNNÉ

Posturas imprescindibles para la sanación del cuerpo

posturas imprescindibles para la sanación del cuerpo

Posturas imprescindibles para la sanación del cuerpo.

Intentaré explicarte de manera simple, pero no exenta de rigor, esas posturas imprescindibles para poder realizar el trabajo de la Microgimnasia correctamente y no estropear antes o después el trabajo corporal realizado.

Son tan sencillas y tan de sentido común, que por mucho dolor que tengas en cualquier parte del cuerpo, las podrás realizar, y solo con eso ya podrás notar una mejoría importante. Mi pretensión es que desde la lógica, y un cúmulo de evidencias, puedas descubrir las infinitas posibilidades de recuperación y de sanar del cuerpo, a través de:

  • los músculos,

  • de mantener una actitud activa y positiva y

  • de la toma de conciencia de las tensiones musculares.

Conocerás propuestas nuevas, para que puedas actuar, sin prisas y con mucha paciencia, sin agobiarte, pues cambiar los hábitos o costumbres no es fácil, pero siempre es posible si eres un poco perseverante. Poco a poco serás capaz de integrarlas en tu vida, en tu quehacer diario diurno y nocturno hasta que lo realizaras sin tener que pensar, de forma natural.

Recuerda que cuando mueves un músculo o un grupo muscular, las repercusiones pueden llegar a zonas muy alejadas de tu cuerpo.

Sabías que tu musculatura posterior puede influir también en tu estética?

Los músculos de la parte posterior del cuerpo son muchos, y están entrelazados entre ellos actuando como una cadena, como uno solo. Esa musculatura está rígida, tensa y acortada.

En contra, delante solo tenemos tres grupos musculares (los pectorales, los abdominales y los cuadriceps) esos los conocemos mejor verdad? A todos nos preocupa más o menos la estética, no nos engañemos… Como te decía esos tres grupos musculares actúan independientes el uno del otro, de forma que inevitablemente con ese detrás tan acortado y rígido, el delante no se puede contraer y aparece la odiada flacidez.

 ¿Qué pasa entonces?

Ese desequilibrio nos lleva a hacer pequeños movimientos para evitar el dolor (normal, claro) de forma inconsciente y con el tiempo eso nos llevará finalmente a sentir dolor, y que aparezcan deformaciones corporales inducidas por esa rigidez de los músculos posteriores del cuerpo. Te preguntarás…

¿Y por qué esa rigidez?

Pues por todo lo sucedido a lo largo de nuestra vida (miedos, vergüenza, pérdidas familiares u otras, caídas, lesiones, malas posturas … épocas de angustia, tristeza, esfuerzos físicos desmesurados etc..). De ahí que tengamos:

  • piernas en “X” o arqueadas;
  • rodillas hiperextendidas;
  • pies planos;
  • juanetes;
  • un hombro más alto que el otro; o
  • un ojo más alto que el otro;
  • una cadera más elevada (que no significa que tengamos una pierna más corta)…

Y no por ser genético, no tiene solución!

Si heredas una mansión, no lo dudes, tómala y disfrútala. Pero unas piernas en “X” o lo que sea, no te conformes, eso lo puedes cambiar, ¡te lo aseguro!

Se trata de un trabajo corporal, y también de un estudio del cuerpo. Investigarlo interiormente, de dentro hacia fuera. Ningún esfuerzo, ningún sudor por castigo, sin “matarse”. Todo suave, vaporoso.

Recuerdo cuando tomaba a mi hija recién nacida (ahora ya tiene 22 años). Lo hacia delicadamente, con un tacto extremo.

Tenemos que mirar (contemplar) el cuerpo. Que nuestras manos lo palpen, toquen y lo aprieten. Explorarlo todo con las manos.

Sentir, percibir y experimentar nos llevará a vivir, a reencontrarnos con nuestro cuerpo, a hacer las paces con él.